oh: café y pastel

concepto de marca + identidad visual + sistema gráfico – proyecto académico

Contexto

OH es una propuesta de branding para una cafetería-pastelería especializada en productos aptos para personas con intolerancias alimentarias, especialmente a la lactosa.

El proyecto plantea un espacio que va más allá de la cafetería convencional: un lugar de encuentro vinculado a la cultura, con exposiciones, cursos, charlas y actividades relacionadas con el cine, la música o la lectura.

La intención era crear un espacio en el que poder disfrutar tanto del tiempo individual como de la compañía, combinando gastronomía, cultura y ocio en un mismo lugar.

Brief

La propuesta necesitaba construir una marca reconocible y desarrollar los principales elementos necesarios para su funcionamiento: cartas, cartelería, soportes para productos y servicios y presencia en redes sociales.

A largo plazo, el objetivo era posicionar OH dentro de la ciudad y convertir el establecimiento en un espacio de referencia no solo por su oferta gastronómica, sino también por su programación cultural.

La investigación se centró en el propio proceso químico relacionado con la lactosa y la lactasa, que acabaría siendo fundamental para construir el concepto de marca.

Investigación

La investigación partió de una necesidad concreta: la escasa oferta de establecimientos físicos especializados en productos sin lactosa que existían en Jerez.

Los establecimientos especializados que encontramos ofrecían una variedad reducida de productos y, en algunos casos, combinaban la ausencia de lactosa con otras restricciones alimentarias.

Esto abrió una oportunidad: plantear una cafetería especializada en lactosa que no se percibiera como un establecimiento de alimentación “restrictiva”, sino como un espacio atractivo para cualquier persona.

A partir de aquí, la investigación se centró también en el propio proceso químico relacionado con la lactosa y la lactasa, que acabaría siendo fundamental para construir el concepto de marca.

Conceptualización

El nombre OH nace directamente de la investigación realizada sobre la lactosa. Durante el proceso de descomposición de la lactosa interviene la lactasa, y la composición molecular se convirtió en el punto de partida conceptual para construir la identidad.

La lactosa necesita de la lactasa para convertirse en glucosa y galactosa. Este proceso es precisamente el que las personas intolerantes no pueden llevar a cabo, ya que no producen lactasa. ¿Qué ocurre con esto? Todas esas moléculas están compuestas por 6 partes (de ahí la importancia del hexágono en nuestra marca) y todas ellas contienen en su mayoría oxígeno e hidrógeno, que en lenguaje químico es OH.

Estas estructuras moleculares y la geometría del hexágono, se convirtieron también en recursos visuales capaces de conectar el mundo de la química con el de la alimentación.

A partir de esta idea comenzamos a explorar diferentes construcciones tipográficas y geométricas, buscando una identidad que resultara contemporánea, cercana y reconocible. 

El uso de la minúscula reforzaba además la intención de construir una marca más actual y dirigida especialmente a un público joven-adulto.

Conceptualización

El nombre OH nace directamente de la investigación realizada sobre la lactosa. Durante el proceso de descomposición de la lactosa interviene la lactasa, y la composición molecular se convirtió en el punto de partida conceptual para construir la identidad.

La lactosa necesita de la lactasa para convertirse en glucosa y galactosa. Este proceso es precisamente el que las personas intolerantes no pueden llevar a cabo, ya que no producen lactasa. ¿Qué ocurre con esto? Todas esas moléculas están compuestas por 6 partes (de ahí la importancia del hexágono en nuestra marca) y todas ellas contienen en su mayoría oxígeno e hidrógeno, que en lenguaje químico es OH. 

Estas estructuras moleculares y la geometría del hexágono, se convirtieron también en recursos visuales capaces de conectar el mundo de la química con el de la alimentación.

A partir de esta idea comenzamos a explorar diferentes construcciones tipográficas y geométricas, buscando una identidad que resultara contemporánea, cercana y reconocible. 

El uso de la minúscula reforzaba además la intención de construir una marca más actual y dirigida especialmente a un público joven-adulto.

Desarrollo

La identidad se construye a partir de una combinación de formas geométricas, color y elementos tridimensionales.

El sistema parte del hexágono como referencia a las estructuras moleculares, pero las formas adquieren también asociaciones más cercanas al universo gastronómico: una magdalena, un trozo de tarta o un bizcocho.

La paleta combina amarillo y naranja, vinculados a la repostería y a una sensación cálida y acogedora, con un azul agua que introduce contraste y aporta un carácter más fresco y contemporáneo.

Las piezas tridimensionales se convierten en uno de los principales recursos gráficos de la identidad. Construidas a partir de los tres colores corporativos, permiten generar diferentes composiciones y mantener una imagen reconocible en los distintos soportes.

Resultado final

El resultado es una identidad visual contemporánea y flexible que conecta el universo gastronómico con el concepto científico que da origen a la marca.

Aplicaciones

La identidad se trasladó a diferentes puntos de contacto de la marca, desde soportes propios del establecimiento hasta piezas de comunicación y recursos digitales.

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